El fabricante mexicano de juguetes sorteó con éxito la transición generacional, y ahora con sangre joven busca expandir sus negocios
Hace más de 25 años, Bruno Gervasi decidió emprender su propio negocio que surgió de la compra de un lote de chatarra y tubos.
Con escaso capital creó una empresa familiar que factura en la actualidad más de 40 millones de pesos anuales y que comercializa sus productos en cadenas como Wal-Mart, Sears y Liverpool.
Este año logró adjudicarse las licencias de distintos equipos de futbol de la Primera División, como UNAM, Guadalajara y América, las cuales plasmará en sus productos para darles mayor valor. Además, por primera vez exportará sus triciclos, carros deslizadores marca Meteoro, juegos y porterías infantiles, a Panamá y a Costa Rica.
Brugermex (nombre que surge de las tres primeras letras del nombre y apellido de su fundador) inició en 1982 con la fabricación casera de triciclos que se vendían en farmacias y pequeñas jugueterías.
Claudio Gervasi, el menor de tres hermanos, retomó recientemente el negocio tras el fallecimiento de su padre. Narra cómo su progenitor les enseñó desde pequeños a ganarse la vida ensamblando estos productos para luego comercializarlos cerca de la calzada Vallejo, donde tienen su pequeño taller.
"Mi papá empezó su negocio con nada, con algo muy insignificante de capital, no era inversionista, surgió como emprendedor y con dificultades".
Añade que su padre compró un lote de tubos a una empresa en la cual se desempeñaba como asesor y puso a toda la familia a ensamblar los juguetes.
"Así empezó el negocio familiar, creo que fue unos de los primeros emprendedores que tuvo este país", afirma.
Hoy en día, asegura, es el único fabricante nacional de triciclos, carros deslizadores y juegos infantiles como columpios y resbaladillas, aros y canastas de basquetbol y porterías infantiles de futbol, construidos con acero y plástico de alta calidad.
Sin embargo, a pesar de que hoy son líderes en varios segmentos del juguete y juegos infantiles, la compañía ha pasado por momentos difíciles. El más importante, a decir de Claudio, fue la muerte de su padre, lo que impulsó una serie de cambios que permitieron que la empresa no sólo sobreviva, sino que se consolide en el mercado mexicano y piense en expandir su negocio hacia nuevos horizontes.
Comenta que no fue hasta el año pasado cuando los hermanos Gervasi: Helen, Marco y Claudio decidieron formalizar lo que denominan su "changarro".
Retomaron la razón social de Brugermex; trazaron la visión, misión y valores de la empresa y empezaron por empujar marcas propias que hoy están posicionadas en el mercado como son Enerplay, que abarca todos los juguetes, juegos infantiles y deportivos, y Energym, que son ejercitadores y pesas.
Gervasi agrega que la empresa se está diversificando en otros mercados y en nuevas líneas de producción como son las vitrinas de aparador para farmacias y establecimientos comerciales.
Con escaso capital creó una empresa familiar que factura en la actualidad más de 40 millones de pesos anuales y que comercializa sus productos en cadenas como Wal-Mart, Sears y Liverpool.
Este año logró adjudicarse las licencias de distintos equipos de futbol de la Primera División, como UNAM, Guadalajara y América, las cuales plasmará en sus productos para darles mayor valor. Además, por primera vez exportará sus triciclos, carros deslizadores marca Meteoro, juegos y porterías infantiles, a Panamá y a Costa Rica.
Brugermex (nombre que surge de las tres primeras letras del nombre y apellido de su fundador) inició en 1982 con la fabricación casera de triciclos que se vendían en farmacias y pequeñas jugueterías.
Claudio Gervasi, el menor de tres hermanos, retomó recientemente el negocio tras el fallecimiento de su padre. Narra cómo su progenitor les enseñó desde pequeños a ganarse la vida ensamblando estos productos para luego comercializarlos cerca de la calzada Vallejo, donde tienen su pequeño taller.
"Mi papá empezó su negocio con nada, con algo muy insignificante de capital, no era inversionista, surgió como emprendedor y con dificultades".
Añade que su padre compró un lote de tubos a una empresa en la cual se desempeñaba como asesor y puso a toda la familia a ensamblar los juguetes.
"Así empezó el negocio familiar, creo que fue unos de los primeros emprendedores que tuvo este país", afirma.
Hoy en día, asegura, es el único fabricante nacional de triciclos, carros deslizadores y juegos infantiles como columpios y resbaladillas, aros y canastas de basquetbol y porterías infantiles de futbol, construidos con acero y plástico de alta calidad.
Sin embargo, a pesar de que hoy son líderes en varios segmentos del juguete y juegos infantiles, la compañía ha pasado por momentos difíciles. El más importante, a decir de Claudio, fue la muerte de su padre, lo que impulsó una serie de cambios que permitieron que la empresa no sólo sobreviva, sino que se consolide en el mercado mexicano y piense en expandir su negocio hacia nuevos horizontes.
Comenta que no fue hasta el año pasado cuando los hermanos Gervasi: Helen, Marco y Claudio decidieron formalizar lo que denominan su "changarro".
Retomaron la razón social de Brugermex; trazaron la visión, misión y valores de la empresa y empezaron por empujar marcas propias que hoy están posicionadas en el mercado como son Enerplay, que abarca todos los juguetes, juegos infantiles y deportivos, y Energym, que son ejercitadores y pesas.
Gervasi agrega que la empresa se está diversificando en otros mercados y en nuevas líneas de producción como son las vitrinas de aparador para farmacias y establecimientos comerciales.