
WASHINGTON - Con la industria de los préstamos estudiantiles bajo un duro escrutinio, la Cámara Baja aprobó esta semana un proyecto de ley que intenta disminuir los conflictos de interés y prácticas de corrupción en préstamos para universitarios.
Universidades en la mira
Andrew Cuomo, fiscal general de Nueva York, ha estado encabezando una investigación a la industria de $85 millones de dólares en la que se ha encontrado evidencia que algunas universidades recibieron un porcentaje de las ganancias de prestamistas a quienes las instituciones educacionales les daban un trato preferencial.
La práctica ha sido calificada por Cuomo como un "soborno".
El fiscal señaló que algunos funcionarios universitarios encargados de los préstamos recibieron regalos de los prestamistas para animarlos a que les mandaran clientes a sus empresas.
"Algunos prestamistas se pasaron de la raya", dijo el representante republicano de California, Buck McKeon, patrocinador del proyecto de ley en compañía con el demócrata de California y director del Comite de Educación en la Cámara Baja, George Miller.
"No permitiremos que esto siga sucediendo", aseveró Miller, antes de que la Cámara Baja aprobara la medida por votación de 414-3.
La propuesta ahora pasa al Senado, donde hay una propuesta similar pendiente.
El proyecto de ley prohíbe regalos de prestamistas a las instituciones escolares e impone controles estrictos sobre instituciones que publican listas de prestamistas aprobados para guiar a sus estudiantes a ciertas empresas de préstamos.
Prestamistas e instituciones escolares tendrán que hacer sus transacciones comerciales más transparentes a los prestatarios, revelando los términos, condiciones y cualquier incentivo que involucre el préstamo.
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