
Buenos Aires, La 33 Feria del Libro de Buenos Aires cierra hoy sus puertas tras ofrecer libros y espectáculos literarios de 58 países diferentes a más de 1,2 millones de personas, cifra récord en la historia de la muestra que duró veintidós días.
"Uno de los mayores logros es que ha venido mucha gente del interior del país, que ha llegado a viajar de noche sólo para disfrutar de los libros y volver a su casa", resaltó Martha Díaz, directora de la Fundación El Libro, satisfecha por lograr un récord histórico de visitantes, más de 1.200.000 personas.
La mayor parte de visitantes de la 33 Feria Internacional de Buenos Aires, celebrada del 16 de abril al 7 de mayo y considerada una de las más importantes de Latinoamérica, fueron menores de treinta años, según comentaron los organizadores.
Los bibliotecarios fueron también parte importante del público que recibió la feria, ya que "venían de todo el país dispuestos a comprar libros gracias a que la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares les otorgó dinero", dijo Díaz.
Los coloridos pasillos de la feria, que este año amplió su espacio dando lugar a la presencia de más expositores y más libros, estuvieron cada día poblados por jóvenes y adultos no sólo de Argentina, sino también del extranjero, en su mayoría de países cercanos.
Comprar o vender no era el único objetivo de la feria, ya que algunos de los expositores, entre ellos el de España, no participaron vendiendo obras literarias, sino presentando las novedades editoriales.
Los escritores Fernando Savater y Manuel Rivas fueron los dos españoles que presentaron sus últimas obras en la feria: "La vida eterna" y "Los libros arden mal", respectivamente.
"Libros sin fronteras" fue el lema de la feria de este año, ya que "por un lado se quería reclamar la figura del libro más allá de la frontera del idioma y además reivindicar la difícil situación de algunos países con restricciones ideológicas, por lo que algunos libros no les llegan", declaró Díaz.
El éxito de la feria reside, según su directora, en que "hay ofertas para todos los públicos gracias a la combinación de la compra de libros con los más de 1.700 actos culturales que se han celebrado".
La variedad no se limitó este año, ya que además de las grandes editoriales y los pequeños sellos independientes de novela y poesía, en 2007 ganaron terreno los puestos de literatura religiosa, católica, judía, islámica y hasta hindú.
Una de las actividades con más éxito fue "La Noche de la Ciudad", celebrada el sábado 28 de abril desde las nueve de la noche hasta las dos de la madrugada.
En esta velada de literatura nocturna participaron más de 35.000 personas que disfrutaron de desfiles de héroes míticos de la literatura, combates de boxeo de duelos históricos en el mundo de las letras y espectáculos musicales.
La muestra contó con 58 países participantes que buscaron exhibir su cultura a través de la literatura, productos autóctonos, espectáculos y diversas actividades.
Este año la feria potenció de forma especial los festejos de los 40 años de la publicación de "Cien años de soledad" y los 80 años de vida de su autor, Gabriel García Márquez, ya que en su edición conmemorativa se convirtió en uno de los libros más vendidos de la muestra.
Otras de las obras que alcanzaron mayor salida fueron el "Diccionario práctico del estudiante", de la Real Academia Española; "Los mitos de la historia argentina, de Felipe Pigna; "La vida eterna", del español Fernando Savater; e "Inés del alma mía", de la chilena Isabel Allende.
Entre los libros más consultados de la feria se ubicaron "Martín Fierro", de José Hernández; "Rayuela", del argentino Julio Cortázar; y "El Príncipe", del pensador italiano Nicolás Maquiavelo.