
En México, Jalisco está considerado como un estado de “alto riesgo” en cuanto a la venta y consumo de drogas entre su población.
Según reveló la última Encuesta Nacional Sobre Adicciones realizada en el país, al menos el 1.5 por ciento de los habitantes del estado consume o consumió drogas en algún momento de su vida, principalmente durante los 10 y los 54 años de edad; descartando de esto la ingesta de drogas lícitas como el alcohol y el tabaco. Se estima, sin embargo, que al menos el 50 por ciento de la población consume o consumió una de estas dos últimas drogas.
El coordinador regional de los Centros de Integración Juvenil (dedicados a la rehabilitación y reinserción a la sociedad de los jóvenes adictos), Enrique de Jesús Aceves, señaló que la situación de farmacodependencia en Jalisco es equiparable a la que sufre el Distrito Federal.
La zona Centro–Occidente del país, en la que se ubica nuestro estado, se encuentra en el segundo lugar de las zonas más riesgosas del país, tan sólo debajo de la zona fronteriza: Baja California (con ciudades como Tijuana a la cabeza), Sonora, Chihuahua y Tamaulipas.
Mayor susceptibilidad
Los parámetros para determinar el nivel de riesgo o susceptibilidad de los estados para que su población sea consumidora de drogas se basan en algunas características fundamentales de cada entidad.
“Una es el desarrollo urbano de estos lugares, que sean zonas con alta densidad población, con atractivo turístico, zonas en donde exista un alta oferta de servicios, que tengan un alto índice de población joven atractiva para el narcomenudeo, que reflejen alguna tendencia a la permisibilidad de algunas sustancias y que exista gran cantidad de los llamados giros negros”, explicó Enrique Aceves.
Agregó que a estas características hay que sumarle la situación de pobreza o marginación que puedan sufrir los estados, sus municipios y sus colonias. Por lo general, el primer consumo de drogas de una persona o su inicio a las adicciones se da en el mismo seno del hogar y principalmente con sustancias como el tabaco y el alcohol.
“No falta que en el hogar se den situaciones como cuando se manda al niño a que encienda un cigarro o que le compre una cerveza al papá o a la mamá, son sustancias con las que el primer contacto se tiene en el hogar”, dijo.
Advirtió que se debe prevenir que los niños tengan contacto con alguna de estas drogas, pues por comunes que parezcan son altamente nocivas y adictivas al igual que otras sustancias como la mariguana y la cocaína, y podrían ser las introductoras a una vida de vicios.
Cabe señalar que dentro del estado de Jalisco, las localidades más riesgosas en cuanto a adicciones son Tlaquepaque, Guadalajara y Puerto Vallarta, en donde se consumen principalmente drogas como la mariguana y la cocaína.
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